El Ayuntamiento ha proyectado la peatonalización de las calles Balmes y Sant Medir con el objetivo de renovar estas dos vías, integrarlas en la red de calles peatonales y, también, seguir mejorando el centro histórico de Sant Cugat. Está previsto que las obras de reforma, que supondrán una inversión municipal de unos 750.000 € (según el proyecto), comiencen el primer semestre del año 2017 y que la duración de los trabajos sea de unos 8 meses.
En total se actuará en 2.400 metros cuadrados de calle. Los trabajos servirán para dotar estas dos calles con plataforma única y dar prioridad al peatón frente al vehículo. De hecho, estas dos calles se integrarán en el centro peatonal y por tanto se instalará un sistema de control de paso para que sólo circulen los vecinos y los vehículos de carga y descarga.
Los trabajos también incluyen la instalación de un nuevo colector de recogida de aguas residuales y la renovación de los colectores de aguas pluviales. Se sustituirá algún tramo de la red de abastecimiento de agua y se enterrarán los cruces eléctricos aéreos y la red de telecomunicaciones. En cuanto al alumbrado público, se sustituirán las luminarias actuales por nuevas de tipo LED.
Nuevo impulso al centro
Esta actuación de mejora se suma a otros que se han llevado a cabo en el centro en los últimos años, como por ejemplo la remodelación de las calles Mayor y Hospital (año 2013), la reforma del Mercado Viejo (2015), la futura remodelación del Teatro de la Unión o la construcción de un edificio de promoción pública -con VPO, locales comerciales y aparcamiento- en el solar de la antigua gasolinera Griful.
El objetivo de todas estas actuaciones es dinamizar y revitalizar el casco histórico como una nueva centralidad comercial, social y cultural del municipio.