En 1978 nació la fundación ITeC gracias al impulso del Colegio de Aparejadores de Barcelona preocupado por la calidad de la construcción. A lo largo de los casi 50 años de historia, el ITeC siempre se ha caracterizado por ir por delante, marcando directrices y ayudando al sector a su transformación. En este sentido, ya desde el Plan Estratégico del año 2014, el ITeC se ha centrado en la transformación del sector poniendo el foco en tres ejes: digitalización, sostenibilidad e innovación. Después de una década trabajando a fondo en estos ejes podemos decir que estamos en la mejor disposición para ayudar al sector a dar los pasos necesarios para lograr esta transformación que la sociedad está demandando.
- Desde la perspectiva del mundo local, ¿hasta qué punto los criterios de sostenibilidad están entrando realmente en la toma de decisiones de los técnicos municipales en proyectos de obra pública?
Desgraciadamente, no estamos en un nivel satisfactorio. A pesar de que las directivas europeas nos empujan a trabajar teniendo en cuenta el impacto ambiental de nuestras decisiones y cuantificar estos impactos, el grado de cumplimiento es muy bajo. Sólo algunas administraciones públicas se han puesto las pilas en este tema. Y no parece ser un problema de tamaño, ya que nos encontramos grandes administraciones públicas que no lo hacen y Ayuntamientos de Municipios medios que lo están incorporando desde hace unos años. Pongo como ejemplo el Ayuntamiento de Viladecans, que desde hace años está introduciendo estos cálculos en sus procesos de toma de decisiones.
Desde ITeC trabajamos para facilitar el acceso al conocimiento y las herramientas de los agentes del sector de la construcción, poniendo el foco en los que tienen menos recursos.
- ¿Los ayuntamientos disponen hoy de información ambiental suficientemente clara y comparable sobre materiales para incorporarla a sus pliegos y proyectos, o todavía es una barrera para su aplicación práctica?
La información está disponible. Nuestra base de datos BEDEC, por ejemplo, cuenta con mucha información de los impactos ambientales de cualquier partida de obra o material que deba incorporarse a un proyecto. Emisiones de CO₂, consumo energético, consumo de agua, residuos generados, circularidad, emisión de partículas volátiles, etc., hasta 23 parámetros que ofrecemos a los técnicos para hacer posible el cálculo de la huella ambiental de los proyectos y obras. Cierto que toda esta información sin un tratamiento digital del proyecto se hace ingobernable, pero por eso también disponemos del software TCQ/TCQi que permite realizar de forma muy simple estos cálculos.
Con BEDEC y TCQ/TCQi, a la vez que elaboramos un presupuesto (medidas y euros) podemos obtener las Tn de emisiones de CO₂, los m3 de agua, las Tn de residuos, etc. Este concepto, que se le llama “presupuesto en 5 divisas”, pretende indicar que es tan importante los euros como las Tn de CO₂, los m3 agua o los MJ de energía consumidos y las Tn de residuos generados. Damos a la Administración Pública la oportunidad de valorar de forma objetivable todos estos parámetros (y muchos otros) de forma que en cada licitación pueda introducir en el Pliego de Licitación, criterios objetivables no económicos para realizar la valoración de las ofertas. Considero que es una herramienta muy potente que ponemos a disposición de la Administración y que desgraciadamente no se utiliza lo suficiente.
Para facilitar este proceso tenemos editadas unas guías sobre "Recomendaciones para la redacción de pliegos de licitación de obra" que podrán encontrar en el siguiente enlace: Publicaciones - CCF | Comisión Construimos el Futuro
- ¿El pasaporte digital de producto puede convertirse en una herramienta útil para los servicios técnicos municipales en la gestión del parque edificado y del espacio público, o puede generar una complejidad difícil de asumir por administraciones con recursos limitados?
El pasaporte digital de producto (DPP en nomenclatura inglesa) se convertirá en un estándar en toda Europa. Todos los fabricantes de productos que deban ser incorporados a un proyecto/obra tendrán que tener su DPP. Cuando esto sea así, se facilitará mucho el trabajo de tratar digitalmente los proyectos y obras y los técnicos tendrán a su alcance toda la información para el diseño, construcción y explotación de cualquier activo.
Como he dicho antes ITeC trabaja para democratizar todos estos trabajos y que nadie se quede fuera de tan importante avance técnico. Actualmente, estamos trabajando en varios proyectos europeos que buscan generar DPP y estamos siguiendo todas las iniciativas europeas en la materia.
- ¿Cuáles son hoy los principales obstáculos que encuentran los técnicos municipales a la hora de integrar criterios de circularidad, trazabilidad o impacto ambiental en el día a día de los proyectos?
Desde nuestro punto de vista, los principales obstáculos son:
• La falta de recursos (no sólo económicos, también falta de personal y de tiempo) para incorporarse a esta nueva forma de trabajar los proyectos
• Falta de formación y/o asesoramiento para facilitar esta transformación.
• Falta de concienciación del problema grave que tenemos y de sus consecuencias. En sus manos está poner manos a la obra y empezar a exigir que los colaboradores que trabajan por los ayuntamientos haciendo proyectos y ejecutando las obras (constructores y direcciones facultativas) incorporen estas metodologías de trabajo que deben poner negro sobre blanco sobre el impacto ambiental de sus actuaciones.
- ¿Cómo está impactando el nuevo marco europeo —taxonomía, reglamento de productos de construcción, etc.— en la contratación pública y en la forma en que los ayuntamientos planifican sus inversiones?
Empieza a impactar pero curiosamente más en el ámbito privado que en el público. Las grandes corporaciones privadas sometidas a la reglamentación (Taxonomía) ya están incorporando la metodología de cálculo de impacto ambiental a los proyectos de su organización. Pero son grandes corporaciones como he dicho. Cierto que arrastran a las empresas que trabajan para ellos como despachos de arquitectura, ingenierías y constructoras. De momento una minoría, poco a poco, irá creciendo el número de empresas preparadas para ello.
Respecto al Reglamento de productos de la construcción europeo (RPC), afectará a todos los actores, fundamentalmente a los fabricantes de productos y sistemas para la construcción. La voluntad europea es que su adopción sea muy pausada por lo que lo primero que se está haciendo es la adaptación de toda la normativa armonizada europea (llevará muchos meses) antes de empezar a aplicarla de forma real a la construcción.
- Mirando a medio plazo, ¿qué oportunidades puede generar esta transformación para mejorar la calidad, gestión y sostenibilidad de las infraestructuras municipales?
Claramente, todas estas iniciativas deben ayudarnos a mejorar la calidad, el control y el ciclo de vida de cualquier activo, pero esto será como bien dices a medio plazo. Es un proceso de transformación muy necesario pero muy ambicioso, y que debe hacerse de forma no traumática por el sector. Otra cosa es que a nosotros como ITeC nos gustaría poder ir más rápido, ya que estamos trabajando desde hace muchos años y lo tenemos mucho por la mano y no lo vemos tan difícil como parece.
El ITeC está al servicio de las administraciones públicas que deseen avanzar en este proceso de transformación. Ya estamos colaborando con administraciones públicas tanto de Cataluña (Infraestructuras de la Generalitat, Dirección General de Carreteras de la Generalitat, BIMSA, Instituto Municipal de Urbanismo (IMU) y de la Vivienda (IMHAB) del Ayuntamiento de Barcelona, ATL, etc.) como del resto de España (Actualmente trabajamos para la Dirección General de Carreteras del Estado, el Canal de Isabel II y el Ayuntamiento de Madrid).