ENTREVISTA A GUILLEM MEMBRIVES

ENTREVISTA A GUILLEM MEMBRIVES

CONCEJAL DE DIGITALIZACIÓN, INFORMÁTICA Y MOVILIDAD DEL AYUNTAMIENTO DE VIC

"En Vic no compramos ni lucimos tecnología por sí sola, sino soluciones con una razón clara, una mejora tangible y una aplicación real."

Guillem Membrives lleva más de 20 años trabajando en el sector privado interpretando datos y transformándolos en decisiones estratégicas. Fue pionero en posicionamiento web en 2001, en Google Ads en 2005, y en 2013 creó una agencia digital certificada dentro del programa Partners de Google. También ha colaborado con empresas líderes en soluciones IoT y Smart City. Hoy lidera la digitalización de Vic con una clara apuesta por la ciberseguridad y la inteligencia artificial.


- Vic ha sido uno de los primeros ayuntamientos catalanes en reservar una partida presupuestaria para alcanzar la certificación ENS de nivel medio. ¿Por qué cree que es tan importante dar este paso ahora?
Es una cuestión de responsabilidad: un Ayuntamiento, un hospital o un banco reciben un robo cada 10 años, mientras que ciberataques se reciben unos miles cada día. Es como si cada día tuviéramos a mil personas intentando entrarnos por la ventana del despacho.

La administración tramita y conserva datos sensibles. La carta de servicios digitales que se ofrece es cada vez más extensa y al mismo tiempo más completa, en el sentido de cuántos trámites se pueden iniciar y finalizar en una única sesión remota, sin pasar físicamente por ninguna oficina de atención ciudadana.

Por tanto, garantizar un nivel sólido de seguridad no es una opción, es una obligación hacia la sociedad a la que la administración sirve.

El ENS no es sólo una certificación, es una forma de trabajar que estructura los procesos y minimiza riesgos. Avanzar hacia la certificación nos obliga a revisarnos a fondo y nos da garantías frente a un entorno de ciberamenazas cada vez más importante en número y complejidad. Por ejemplo, el ransomware es nuestra principal amenaza.


- El convenio con la Agencia de Ciberseguridad es un paso relevante. ¿Qué objetivos concretos se han marcado a corto y medio plazo?

Trabajamos con lo que se conoce como “modelo del queso suizo” en análisis de riesgos. Cada capa de seguridad tiene grietas, pero si pones varias es muy difícil que los agujeros se alineen. Por tanto, se minimiza la posibilidad de que la amenaza atraviese todas las barreras.

El convenio con la Agencia de Ciberseguridad es una capa importante: nos analizan todo el tráfico, tanto entrando como saliente, y detectan con precisión y rapidez cualquier anomalía. De hecho, ya ha habido un par de casos de equipos informáticos generando tráfico inusual y ellos nos han alertado de inmediato de qué aparato era para que pudiéramos aislarlo.

En términos generales, uno de los principales factores de riesgo es el hecho de no estar conectados entre nosotros y no compartir información entre administraciones.


- Muchos ayuntamientos todavía no han completado este proceso. ¿Qué obstáculos o dificultades cree que explican este retraso generalizado?

Existe una combinación de factores. Destacaría dos.

Por un lado, ya efectos prácticos, genera resistencias. Cuando pedimos, por ejemplo, autenticación con doble factor a la ciudadanía, recibimos muchas quejas. Es necesario afrontarlo con valentía y responsabilidad.

Por otra parte, a menudo falta tiempo, conocimiento especializado y recursos. Pero también es cierto que la digitalización no puede depender sólo de la voluntad de un concejal o técnico motivado. Es necesaria una mirada estratégica y compartida que en Vic hemos sabido encontrar. Tenemos unos informáticos de primer nivel y no sólo nos lo hemos tomado en serio, sino que disfrutamos.

Y al final, lo que quedará no será sólo por cumplir, sino para transformar la forma en que el Ayuntamiento trabaja, para hacerlo más seguro a través de hábitos y no de imposiciones.


- A nivel personal, usted ha estado siempre vinculado al mundo de los datos. ¿Cómo ve el potencial de su aplicación en el ámbito público?

El potencial es enorme. Los datos son como un espejo: te muestran la realidad tal y como es, sin filtros. Cuando sabes leerlas, descubres patrones, ineficiencias y oportunidades que de otro modo quedarían ocultas. En la administración, esto nos permite tomar decisiones más fundamentadas, ser más proactivos y ajustar mejor los servicios a las necesidades reales de la ciudadanía.

Ahora bien, no es suficiente con tener datos. Hay dos riesgos importantes: el primero es detectar y minimizar los sesgos —porque cualquier sistema de datos refleja también las limitaciones del contexto en el que se recogen. El segundo es la responsabilidad con la que se leen. Hay una máxima que resume bien este riesgo y dice que "si torturas suficientemente los datos, acabarán diciendo lo que quieres". Y esto es un peligro real.

El reto, pues, es conseguir buenos datos y utilizarlos para descubrir la verdad, no para confirmar ideas preconcebidas. Y esto pide un cambio cultural profundo.


- ¿Puede ponernos ejemplos concretos de cómo la ciudad de Vic puede aprovechar estos datos para funcionar mejor?

Sí, y de hecho ya lo estamos empezando a hacer. En movilidad, por ejemplo, estamos desplegando sistemas para analizar flujos de todo tipo de vehículos y también peatonal. Inicialmente permiten evaluar si los recorridos pensados para favorecer la movilidad a pie son realmente los que se utilizan. En coches, pueden ayudarnos a ajustar en tiempo real las fases de los semáforos ya prever y anticipar patrones diarios y semanales.

Pero el potencial crece exponencialmente cuando combinamos datos de diferentes ámbitos: movilidad, residuos, ocupación del espacio público, energía… Esto nos dará una visión mucho más rica de cómo se vive y mueve la ciudad, y nos permite anticipar necesidades, evitar ineficiencias y tomar decisiones más justas y útiles.

Es un cambio de paradigma en la forma de interpretar la ciudad: hacemos que nos hable.


- ¿Cómo garantizará que esta gestión de datos tan sofisticada respete siempre los derechos de los ciudadanos?

Es una preocupación legítima y fundamental.

En ningún caso se recogen datos personales. Contamos, y ya. Por ejemplo, seremos capaces de trazar, de forma agregada, si las personas que un sábado a una hora determinada están en la plaza Mayor tienen un 15% de probabilidades de estar en otro lugar concreto al cabo de media hora, o un 20% de estar en un aparcamiento periférico. Tendremos diagramas de flujo como Sankey, con ubicaciones y probabilidades, pero en ningún momento identificamos a nadie ni conservamos datos que lo permitan hacer.

Personalmente, tengo como asignatura pendiente aprender a contar todo esto con un tono maduro y responsable. En los grandes eventos como el Mercado Medieval o el Mercado de Música Viva ya hace tiempo que analizamos cómo se interactúa con los diferentes emplazamientos. Ahora lo escalaremos a nivel de ciudad, lo dejaremos activo de forma estable y lo explicaremos con toda la transparencia necesaria.

Recogemos datos de forma agregada, anónima y siempre con una finalidad clara: mejorar los servicios públicos. La confianza ciudadana es imprescindible para avanzar en ese camino, y la transparencia y la pedagogía serán clave para consolidarla.


- Finalmente, ¿hacia dónde cree que deberían evolucionar las ciudades medias como Vic en los próximos años, desde el punto de vista digital?

Hacia un modelo de ciudad inteligente… pero con sentido común. No se trata de poner sensores o pantallas para tomar la foto, sino de aprovechar la tecnología para resolver problemas reales. Las ciudades medias tenemos una gran oportunidad: somos lo suficientemente grandes para innovar y lo suficientemente humanas para hacerlo bien. Si sabemos escuchar los datos y las personas a la vez, podremos construir una ciudad más eficiente, más justa y preparada para el futuro.

En cualquier caso, y con todo lo que hacemos, hay un mantra que repetimos en cada reunión:

"En Vic no compramos ni lucimos tecnología por sí sola, sino soluciones con una razón clara, una mejora tangible y una aplicación real."



 

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede saber más sobre nuestra política de cookies aquí

Acepto
Top