Castelldefels ha dado un nuevo paso en su estrategia de ciudad inteligente con la presentación de la Plataforma Smart City y de diversos proyectos tecnológicos orientados a mejorar la gestión urbana, turística y municipal.
La ciudad avanza hacia un modelo basado en datos, interoperabilidad y servicios públicos más eficientes, sostenibles y centrados en las personas.
Hablamos con José Luis Guerrero, director del Área de Transformación Digital del Ayuntamiento de Castelldefels, para conocer el alcance de esta transformación y sus próximos retos.
- Castelldefels ha presentado recientemente su Plataforma Smart City y varios proyectos tecnológicos vinculados a la ciudad inteligente. ¿Qué supone este paso para el municipio?
Castelldefels está dando un paso muy importante en su proceso de transformación digital porque estamos pasando de disponer de proyectos tecnológicos y fuentes de información distribuidas a construir una base común que nos permita gestionar la ciudad de una forma más integrada, eficiente y orientada a la toma de decisiones basada en datos.
Más que un proyecto tecnológico concreto, la Plataforma Smart City es una infraestructura estratégica que estamos desplegando para consolidar un modelo de ciudad más inteligente. Nos permitirá integrar información procedente de diferentes ámbitos municipales, compartir conocimiento entre áreas y disponer de una visión más completa de lo que sucede en la ciudad en cada momento.
Además, la Plataforma Inteligente de Castelldefels nos permitirá integrar en un mismo entorno información procedente de fuentes muy diversas: datos abiertos externos, información en tiempo real captada por sensores desplegados en la ciudad y datos generados por los sistemas corporativos que utilizamos diariamente para la gestión municipal. Esta capacidad de conexión e interoperabilidad es la que convierte los datos en una herramienta de valor para comprender mejor la realidad urbana y mejorar la coordinación entre los distintos servicios municipales.
Nuestro objetivo es avanzar progresivamente hacia una organización orientada al dato, donde las decisiones estratégicas y operativas puedan apoyarse cada vez más en información objetiva, actualizada y contextualizada. No se trata únicamente de incorporar tecnología, sino de desarrollar una nueva cultura de gestión que nos permita anticipar necesidades, optimizar recursos y diseñar servicios públicos más eficientes, con un impacto directo en la calidad de vida de la ciudadanía.
- La plataforma permitirá integrar datos urbanos, turísticos y municipales en un mismo entorno. ¿Por qué es tan importante disponer de una visión unificada de la ciudad para mejorar la toma de decisiones?
Disponer de una visión unificada de la ciudad es fundamental porque los retos urbanos no entienden de departamentos ni de sistemas de información. La movilidad, el turismo, la sostenibilidad, la seguridad o el uso del espacio público están interrelacionados, y si cada área trabaja únicamente con sus propios datos es difícil tener una comprensión completa de la realidad.
La plataforma nos permitirá integrar información procedente de diferentes fuentes y transformarla en conocimiento útil para la gestión municipal. Esto facilita identificar tendencias, detectar incidencias con mayor rapidez y fundamentar mejor las decisiones.
En definitiva, estamos avanzando hacia una organización orientada al dato, donde las decisiones puedan apoyarse cada vez más en información objetiva y compartida. El objetivo no es disponer de más datos, sino de mejores herramientas para convertir esos datos en acciones que permitan prestar mejores servicios públicos y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
- Entre los casos de uso presentados destacan el monitoreo del aparcamiento, el recuento de aforos, la gestión de flujos de personas o la sensorización del territorio. ¿Qué beneficios concretos pueden aportar estas herramientas al día a día de la ciudadanía y de los servicios municipales?
Los casos de uso que estamos desplegando tienen un objetivo muy claro: ayudar a gestionar mejor la ciudad y ofrecer mejores servicios a la ciudadanía. Disponer de información en tiempo real sobre la ocupación de aparcamientos, los niveles de afluencia en determinados espacios o los flujos de movilidad nos permite comprender mejor cómo se utiliza la ciudad y actuar de forma más eficiente.
Para la ciudadanía, esto puede traducirse en una movilidad más fluida, una mejor gestión de los espacios públicos o una experiencia más cómoda tanto para residentes como para visitantes. Para los servicios municipales, supone disponer de información objetiva y actualizada que facilita la planificación, la asignación de recursos y la capacidad de respuesta ante situaciones cambiantes.
Además, la sensorización del territorio y la integración de estos datos en la Plataforma Inteligente nos permiten avanzar hacia una gestión más preventiva que reactiva, basada más en la información que en la intuición.
- Castelldefels también ha trabajado en soluciones como el gemelo digital vinculado a la seguridad y la Plataforma de Inteligencia Turística. ¿Cómo pueden ayudar estas tecnologías a anticipar necesidades, planificar mejor y gestionar situaciones complejas?
Tanto el gemelo digital como la Plataforma de Inteligencia Turística tienen un objetivo común: ayudarnos a comprender mejor lo que sucede en la ciudad para tomar decisiones más informadas y anticiparnos a determinadas necesidades.
En el caso del gemelo digital vinculado a la seguridad ciudadana, nos encontramos actualmente en una primera fase de consolidación, centrada en integrar y visualizar en un único entorno las distintas fuentes de información que intervienen en la gestión operativa. Esto incluye información procedente de cámaras de tráfico y videovigilancia, datos de densidad de tráfico, sistemas de lectura de matrículas, incidencias y casos policiales en curso, junto con otra información georreferenciada del territorio. Disponer de una visión unificada y en tiempo real de todos estos elementos facilita el análisis de situaciones complejas y mejora la coordinación y capacidad de respuesta de los servicios municipales. En una fase posterior, esta base nos permitirá evolucionar hacia capacidades más predictivas y de simulación de escenarios, apoyándonos en el conocimiento de los patrones de comportamiento de la ciudad.
En el ámbito turístico, la Plataforma de Inteligencia Turística nos permitirá, en un futuro inmediato, combinar información anonimizada sobre patrones de movilidad obtenida a partir de datos históricos de desplazamientos de dispositivos móviles con información en tiempo real procedente de sensores de aforo instalados en espacios de especial interés turístico, cultural o festivo. La combinación de ambas perspectivas nos ayudará a comprender mejor cómo se utiliza la ciudad, planificar servicios y eventos con mayor precisión y gestionar de forma más eficiente los flujos de visitantes.
En ambos casos, el valor de estas tecnologías no reside únicamente en la capacidad de recopilar datos, sino en transformarlos en conocimiento útil para anticipar necesidades, optimizar recursos y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
- La jornada “Ciudades y destinos conectados” reunió en Castelldefels a diferentes municipios, destinos turísticos inteligentes, SEGITTUR y empresas tecnológicas. ¿Qué valor tiene compartir experiencias con otras ciudades que también están avanzando en el ámbito Smart City?
Creo que precisamente el éxito de iniciativas como la jornada “Ciudades y destinos conectados” (
https://ciudadesconectadas.com/) radica en crear espacios donde las administraciones podamos compartir experiencias reales, sin discursos teóricos y hablando abiertamente tanto de los aciertos como de las dificultades que encontramos en el camino.
A menudo tendemos a pensar que los retos de nuestro municipio son únicos, pero cuando compartimos mesa con otras ciudades descubrimos que muchas de ellas se enfrentan a desafíos muy similares: cómo integrar los datos, cómo impulsar la interoperabilidad, cómo gestionar el cambio organizativo o cómo convertir la tecnología en valor para la ciudadanía. Escuchar cómo otros han abordado esos retos nos permite aprender más rápido y evitar errores que otros ya han cometido antes.
Además, la transformación digital de las ciudades es demasiado compleja para afrontarla de forma aislada. La colaboración entre municipios, organismos como SEGITTUR y el ecosistema tecnológico nos ayuda a contrastar ideas, identificar oportunidades y conocer soluciones que ya están generando resultados en otros territorios.
Por eso creemos que encuentros como esta jornada tienen un valor especial. No se trata únicamente de mostrar proyectos, sino de construir una comunidad de aprendizaje entre ciudades que comparten una misma visión: utilizar los datos y la tecnología para ofrecer mejores servicios públicos y mejorar la calidad de vida de las personas.
- Más allá de la tecnología, la transformación digital implica cambios organizativos, culturales y de gestión. ¿Cuáles son los principales retos que tiene ahora Castelldefels para consolidarse como referente en innovación y ciudad inteligente?
Creo que una de las claves es entender que la tecnología es una parte importante de la respuesta, pero antes deberíamos preguntarnos cuál es la pregunta que queremos resolver. En el ámbito de las ciudades inteligentes, a menudo existe la tentación de incorporar nuevas herramientas simplemente porque están disponibles. Sin embargo, nuestro objetivo no es acumular tecnología, sino utilizarla para resolver problemas concretos y mejorar la vida de las personas.
En nuestro caso, uno de los principales desafíos es consolidar una cultura de gestión orientada al dato en toda la organización. Estamos avanzando en la creación de infraestructuras como la Plataforma Inteligente, pero el verdadero cambio pasa por conseguir que los datos formen parte natural de los procesos de planificación, gestión y evaluación de las políticas públicas. Esto implica reforzar capacidades, fomentar la colaboración entre áreas y seguir avanzando en ámbitos como la gobernanza del dato, la interoperabilidad y la gestión del cambio.
Además, debemos ser conscientes de que todo evoluciona muy deprisa, pero la transformación no será rápida. Las tecnologías avanzan a gran velocidad, aparecen nuevas soluciones continuamente y las expectativas son cada vez mayores. Sin embargo, construir una organización verdaderamente inteligente requiere tiempo, constancia y una visión a largo plazo. No se trata de incorporar tecnología por incorporar tecnología, sino de hacerlo de forma sostenible, asegurando que cada paso aporta valor real a la organización y a la ciudadanía.
Y quizá ahí reside el principal reto. Para nosotros es más importante ser útiles a la ciudadanía que ser reconocidos como una ciudad innovadora por sí misma. La innovación no puede convertirse en un fin, sino en un medio. Si la tecnología nos ayuda a prestar mejores servicios, tomar decisiones más informadas, gestionar mejor los recursos públicos y mejorar la calidad de vida de las personas, estaremos avanzando en la dirección correcta. El reconocimiento, si llega, debe ser la consecuencia de haber generado valor público y no el objetivo principal.