El sistema ACM se ha desarrollado principalmente para manejar contenedores de residuos, pero también puede tener otras aplicaciones gracias al control automático de la verticalidad de la carga durante la elevación y el descenso, por un lado y a la memorización de rotación y posicionamiento automático de carga.
¿Cómo funciona? A través de sensores adicionales montados en la grúa para controlar el ángulo del brazo principal y secundario, un sensor de codificador lineal para verificar la posición de las prolongas hidráulicas y un software para la gestión del sistema automático.
Lo que permite este dispositivo es mover la carga verticalmente de manera totalmente controlada y posicionarla en puntos predefinidos. El objetivo principal del sistema ACM es hacer que ciertas funciones delegadas al operador sean más seguras: con los sistemas de control y el software del sistema ACM ahora es posible que el operador levante o baje la carga vertical de manera perfecta, sin tener que usar las palancas de control de radiomando para mantener la verticalidad durante la maniobra. De hecho, a través de la activación de la función seleccionada, la grúa "autocompensa" los movimientos de los gatos de elevación y extensión para mantener la verticalidad perfecta en el ascenso o descenso de la carga.
El sistema también puede almacenar el punto de elevación inicial de la carga y luego activar la maniobra de rotación automática que permite que la grúa gire y reposicione la carga en la misma posición donde se elevó al comienzo del ciclo.
El funcionamiento de este nuevo dispositivo se explica en el siguiente vídeo: