La antigua sede de la Once en Barcelona abrirá en 2015 con equipamientos de gestión vecinal

El Ayuntamiento invierte 27 millones y pone la gestión "público-privada social" como modelo. El 60% de sus 6.733 metros cuadrados albergarán oficinas municipales. 
 
La antigua sede de la Once de Catalunya de la calle Calàbria del barrio de Sant Antoni de Barcelona reabrirá entre finales de 2014 y principios de 2015 convertida en un centro de equipamientos, y con una inédita fórmula de gestión cívica, ya que los vecinos se encargarán directamente de algunos, con lo que se responsabilizarán incluso de abrirlos y cerrarlos.
 
El edificio, ubicado en los números 66-78 de la calle Calàbria, cuenta con una superficie útil de 6.733 metros cuadrados entre el subterráneo, la planta baja y otras seis. De ellos el 60% servirá para servicios municipales -como de la empresa Barcelona de Serveis Municipals (B:SM), que gestiona aparcamientos, la grúa, el Bicing y el Zoo- y el 40% para usos vecinales y educativos.
 
La iniciativa surge del trabajo conjunto del Ayuntamiento con la Comisión Calàbria 66, que forman al menos una veintena de entidades sociales y colectivos, y que a principios de año presentó su proyecto para la antigua sede de la Once, que ya lleva seis años cerrada después de que la organización de ciegos se trasladara a la calle Sepúlveda a principios de 2007.
 
A finales del mandato pasado pilotado por Jordi Hereu (PSC), el bipartito de socialistas e ICV-EUiA decidió comprar el edificio, imposición de Jordi Portabella (ERC) para aprobar las cuentas de 2011: la adquisición costó 17 millones de euros a las arcas municipales, y la rehabilitación y reapertura supondrá una inversión municipal de 10 millones adicionales.
 
 
Ahorro en alquileres
 
En rueda de prensa, el alcalde, Xavier Trias, ha ironizado este jueves que con la fórmula de gestión escogida le ha tocado la lotería y que no probarla "sería un gravísimo error", y el concejal del distrito del Eixample, Gerard Ardanuy, que ha definido el sistema de gestión como un partenariado público-privado social, lo ha situado en plena crisis como modelo de futuro.
 
Los equipamientos quieren servir a la ciudad, el distrito y el barrio, y Trias cree que con gestión vecinal se puede "cambiar" la relación entre administración y administrados, haciendo que estos últimos también sean responsables, y ha agregado que el desembarco en el edificio de servicios municipales servirá para que el Ayuntamiento ahorre 1,5 millones anuales de alquileres.
 
De equipamientos para el barrio se prevén 1.482 metros cuadrados, punto en el que entra la gestión vecinal, lo que incluye un teatro auditorio, lo que beneficiará a una iniciativa de teatro amateur, y espacios como aulas, espacios polivalentes y almacenes, si bien aún deben definirse usos "desde abajo", la ciudadanía, ha resaltado el presidente de la asociación de vecinos, Pep Sala.
 
 
Derecho a criticar
 
Como portavoz de la comisión Calàbria 66, Sala ha afirmado que además de darle un uso al edificio, en lo que reconoce ciertos riesgos porque la gestión vecinal se hará desde el voluntariado en muchos casos, quieren también poder ser "críticos con el poder", ante lo que Trias ha garantizado que el Ayuntamiento cumplirá lo anunciado, pese a que habrá momentos con dificultades.
 
Un total de 1.221 metros cuadrados se destinarán al Centro de Formación de Adultos Pere Calders y al Consorci de Normalizació Lingüística (CNL) del Eixample, y 4.030, a la Dirección de Atención al Ciudadano y a la empresa municipal B:SM, donde trasladará atención al usuario del Bicing y Área Verde, y centros de control, dejando atrás los locales de Sabino Arana y Vila Olímpica.
 
 
Fuente: Europa Press
 

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