Este sábado tras oscurecer las calles de Olot se colapsaron para disfrutar del acto principal del festival “Lluèrnia”, el espectáculo Dreams protagonizado por La Fageda bajo la coordinación artística de La Fura dels Baus.
La cantautora Marina Rosell, «a capella», hizo enmudecer la multitud de personas concentradas. Seguidamente, Anigami, el equipo técnico de La Fura, desplegaba una grúa de gran tonelaje a modo de titiritero, con la emoción contenida de quien está a punto de dar vida a un personaje que cautivaría para siempre a los olotenses. Bajo la mirada calibrada del equipo técnico, los riggers empezaban a despegar una estructura cargada de hilos que sujetaban personas con una discapacidad intelectual o enfermedad mental y con múltiples capacidades y habilidades que se hicieron patentes en el Paseo del Firalet.
El espectáculo, ensayado durante unos dos meses con coreógrafos de la Fura y con el equipo de La Fageda fue una muestra del espíritu de superación que puede llegar a tener las personas. Movimientos sincronizados a 50 m. de altura al ritmo de la música y los fuegos artificiales lucieron una performance que entusiasmó y conmovió a todos los aldeanos.
Y es que no hace tantos años, unos 30 según Cristóbal Colón, presidente fundador de la cooperativa La Fageda, la gente con alguna discapacidad concreta quedaba aislada en casa. Por suerte, en eso se ha avanzado y gracias al esfuerzo, los principios y la ilusión de personas y entidades como La Fageda, estas personas han mostrado al mundo que tienen muchas capacidades para competir, para aportar a la sociedad e incluso para hacer salir a toda una ciudad a la calle para admirar lo que pueden llegar a hacer.
