La Meridiana se convertirá en una avenida con más espacio para los peatones, las bicicletas y el transporte público con el objetivo de que deje de ser una frontera entre barrios y se transforme en un eje cívico para el entorno.
La avenida Meridiana funciona actualmente como una autopista urbana por donde pasan unos cien mil vehículos cada día, que la convierten en una barrera para los vecinos y vecinas que viven alrededor.
La remodelación integral para que la avenida se convierta en un espacio más verde y agradable y con menos contaminación acústica ha sido una demanda histórica de las entidades vecinales, que trabajan desde el territorio también con la Mesa de Participación de la Meridiana.
El primer tramo que se reformará es el comprendido entre la plaza de las Glòries y la calle de Mallorca, donde se ganarán 52.000 metros cuadrados de espacio público, con una rambla central con arbolado, zonas de paseo y de estancia y carriles bici segregados, así como aceras más anchas y más verde urbano.
Tramo Glòries-Aragón
La rambla central de la avenida que hay actualmente se remodelará para fomentar su uso y dar continuidad al futuro gran parque de la canopia de la plaza de las Glòries. Tendrá 16 metros de ancho, un espacio de paseo con arbolado y carriles bici a cada lado, en la calzada y segregados. Los carriles de circulación pasarán de tres a dos por sentido, uno para los vehículos privados y el otro para los autobuses.
Tramo Aragón-Valencia
Se incorporará un carril bici bidireccional y segregado en la rambla central de 9,60 metros de anchura. En la calzada se reducirán los carriles de circulación a tres por sentido, uno menos que ahora.
Tramo Valencia-Mallorca
En este tramo se construirá de cero la rambla central con vegetación y un carril bici bidireccional integrado. En la calzada habrá un carril bus por sentido y dos carriles de circulación de entrada -se eliminará uno- y tres de salida, como hay actualmente.
Sin afectaciones en la movilidad
Un estudio municipal avala los cambios en este primer tramo con respecto a la movilidad y concluye que en general no se verá afectada. La intervención comenzará en junio, las obras estarán terminadas en marzo del 2019 y tendrán un presupuesto de 11 millones de euros.
Más medidas para una transformación global
La remodelación de la avenida desde la calle de Mallorca hasta el paseo de Fabra i Puig se encuentra actualmente en fase de estudio y de trabajo con el territorio, y el objetivo es ejecutar la reforma cuando terminen las obras del primer tramo.
Mientras tanto, sin embargo, se aplicarán medidas para mejorar la seguridad y la movilidad de este tramo. En concreto, de cara al verano se apretarán los carriles de circulación para ampliar el espacio para los peatones en la mediana central, y se habilitará un nuevo intercambiador de autobuses interurbanos en la Sagrera, junto a la parada de buses urbanos, metro y cercanías.
Además, desde el consistorio se pedirá que se ejecuten otras actuaciones fuera del término municipal de Barcelona a realizar conjuntamente con otras administraciones: más oferta de cercanías, un carril bus en la C-17, mejor gestión del carril bus -VAO de la C-58 o parking de coches en Parets del Vallés y Barberá del Vallés, entre otros.