Con el lema Ciudad y Paisaje, la UTE Grau Casals Callís Moliner ganó hace un año el concurso de ideas para el proyecto de construcción de la piscina municipal cubierta de Olot. El nuevo equipamiento, destinado a la práctica deportiva, de bienestar y salud, está previsto que se sitúe junto a las instalaciones actuales, cuente con tres volúmenes principales y permita complementar las instalaciones que se inauguraron en 2002 promoviendo el ejercicio físico y la salud entre la ciudadanía.
En el plenario del jueves 20 de junio se aprobó inicialmente el proyecto de la piscina municipal cubierta, con los votos a favor del equipo de gobierno de Junts y ERC, el apoyo del PSC; el voto en contra de Activem y VOX y la abstención de la CUP. Prevé la construcción de tres volúmenes con una piscina grande (25x16,5m.), una piscina complementaria (16,5x8,5m.), nuevos vestuarios, almacenes y zona de oficinas. En total, constará de una superficie construida de 3.306 m², 1.778 m² de planta baja y 1.527 m² de planta enterrada en un único edificio que debe comunicar con las instalaciones actuales de la avenida Sant Jordi.
Las nuevas instalaciones se basan en una arquitectura sostenible con la voluntad de aprovechar al máximo los factores ambientales priorizando la eficiencia energética y las energías renovables. Por ello, el proyecto contempla sistemas pasivos de control climático que permitan aprovechar al máximo la iluminación natural para reducir la demanda energética, así como se han ajustado las alturas de los diferentes espacios para graduar el consumo energético principalmente en la sala de baños y los vestuarios.
La madera será el elemento constructivo principal de este nuevo equipamiento que pone especial énfasis en ofrecer el máximo confort y reducir al mínimo la huella ambiental. Asimismo, las instalaciones funcionarán con energía sostenible a través de la instalación de placas solares fotovoltaicas que generarán una potencia de 50 kW en la cubierta del edificio, ampliable a 100 KW en un futuro.
Todo el alumbrado de la piscina será de tipo led para minimizar su consumo y maximizar la eficiencia energética. Un conjunto de elementos que, compaginados con la ventilación natural cruzada, los toldos de protección solar, la instalación de elementos de ahorro de agua como temporizadores y la inclusión de una caldera de biomasa permitirán disponer de un edificio lo más sostenible posible.
Tras la aprobación inicial en el pleno de este mes de junio, se abrirá el plazo de exposición pública que conducirá a la aprobación definitiva del proyecto. A continuación, se podrán adjudicar los trabajos que se prevé que tengan una duración de año y medio. La previsión es que la piscina municipal cubierta de Olot entre en funcionamiento en verano de 2026.
