El 20 de junio la alcaldesa de Sant Feliu de Llobregat, Lourdes Borrell; el presidente del Área de Desarrollo Económico y Promoción de Ciudad, Jaume Manyoses, y el concejal de Innovación Abierta y Ciudadanía, Juan Francisco López, presentaron el primer semáforo fijo inteligente y gracias a la startup Torch, incubada en el centro de innovación local Co-Innova_LAB Sant Feliu. Este hecho demuestra porque la capital del Baix Llobregat se sitúa entre las 21 comunidades más inteligentes del mundo según el Intelligent Community Forum 2025.
Esta prueba piloto, enmarcada en la estrategia municipal en materia de seguridad energética aplicada a la movilidad urbana, tendrá una duración de un mes y se ha instalado allí donde se colgó el primer semáforo de Sant Feliu, un punto histórico, el cruce entre el trazado de la antigua Vía Augusta romana (actuales calles Joan Maragall y Josep Maria de Molina) Miró) A partir de septiembre, y con los resultados extraídos de la prueba, el primer semáforo fijo se instalará en la calle Joana Raspall con la riera Pahissa, en el barrio de Can Bertrand.
Un semáforo que aplica herramientas de inteligencia artificial
En esta primera etapa, se ha instalado un sistema de captación solar con batería en un semáforo existente. Aunque el panel solar y el equipo auxiliar estarán plenamente operativos, el semáforo continuará conectado a la red eléctrica para garantizar su funcionamiento habitual. permita estimar con precisión la autonomía que podría ofrecer la solución en condiciones reales. Esta fase no modifica la operación del semáforo actual, pero sí genera información clave para futuras implementaciones.
El nuevo sistema, explicó el fundador de Torch, Javier Peña, permite que el semáforo "funcione de manera autónoma incluso cuando hay cortes en la red eléctrica, reforzando la seguridad vial especialmente para colectivos vulnerables como personas mayores o con discapacidad, a las que avisa por ejemplo si un coche se acerca a mayor velocidad de la debida". mantenimiento, lo que representa un avance en eficiencia energética, reducción de la huella de carbono y ahorro para la ciudad.
Este piloto, alineado al cumplimiento de cinco Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), permitirá generar datos reales sobre funcionamiento, impacto y ahorro energético que el Ayuntamiento podrá compartir con otras ciudades interesadas en replicar la solución. Con esta acción, Sant Feliu se consolida como ciudad referente en innovación urbana ante los retos energéticos y climáticos que afectan a la movilidad.
Un paso más hacia el ecodistrito
La prueba piloto no es sólo un hito tecnológico, sino una pieza más del puzle de transformación urbana que Sant Feliu ya está desplegando. urbanística puntual: es un compromiso firme con la innovación, la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía. "El ecodistrito se perfila como un motor de cambio en el área metropolitana de Barcelona y una referencia para las ciudades inteligentes del futuro, y este semáforo se alinea con esta idea", explica la alcaldesa.
"Es la ejemplificación de uno de los primeros encargos que se nos hizo cuando llegamos a la concejalía de Innovación abierta -explicaba el concejal López-, que era el de acercar la innovación y la tecnología a la ciudadanía. Así hacemos una ciudad más sostenible, abierta y más inteligente. Si Sant Feliu ha sido elegida una de las personas de España proyectos como éste".
Sant Feliu, municipio activo en la Red Innpulso
Este proyecto pionero se enmarca también dentro de laactividad de Sant Feliu de Llobregat como miembro activo de la Red Innpulso, la Red de Ciudades de la Ciencia y la Innovación promovida por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
Desde finales de 2024, Sant Feliu, con el apoyo del Co-Innova_LAB, forma parte del Grupo de Trabajo "Espacios de Experimentación" de la Red Innpulso. Este grupo promueve la exploración de herramientas y marcos para la innovación, el intercambio de buenas prácticas y el desarrollo de proyectos colaborativos entre municipios, susceptibles de recibir financiación.