Transición hacia la soberanía energética de Barcelona

 

Barcelona apuesta por revertir el modelo energético vigente, basado en los combustibles fósiles, donde la producción es centralizada y limitada a grandes operadores, que aleja la producción y la demanda y supone ineficiencia y despilfarro. Un modelo que conlleva desigualdad social y no es sensible a la pobreza energética. Además, también es ambientalmente agresivo ya que genera contaminación del aire y emisión de gases de efecto invernadero que son los principales causantes del cambio climático. La apuesta del Ayuntamiento pasa por recuperar la idea de servicio público asociado a la energía y democratizarla. Un nuevo modelo que utilice mayoritariamente fuentes de energías renovables donde la producción sea distribuida y de proximidad, energía de km0, que haga posible la soberanía energética e incorpore la participación ciudadana en todo el proceso. A pesar de ser conscientes de que la Administración Local no tiene competencia en los grandes ámbitos de la regulación energética (planificación, ejecución y explotación de infraestructuras, distribución, etc.), sí tiene capacidad de influir sobre grandes ejes de la gestión energética , como el acceso a la energía (la generación de energía a escala local, compra y suministro), el ahorro mediante la gestión de la demanda y la eficiencia energética, además de poder incidir en el conocimiento, la concienciación , y la extensión de la cultura energética. Se necesita pues un apoyo por parte de Administraciones de carácter superior para poder trabajar en determinados ámbitos pero hay una tarea muy importante sobre la que poder trabajar e incidir desde el ámbito local para conseguir transitar hacia la soberanía energética.

En este sentido, Barcelona apuesta por reducir el consumo de energía mediante la eficiencia energética, el autoconsumo, el uso responsable de la energía y para una máxima generación energética local utilizando los recursos propios, ya sean recursos renovables (como el sol, el viento, la biomasa, ...) como recursos residuales, y asegurar un suministro básico para todos. Al mismo tiempo, quiere caminar decididamente hacia el suministro de energía 100% renovable, con cero emisiones y al que podamos acceder todos de forma democrática.

Algunas cifras a destacar: reducción del 10% del consumo municipal, 25.000 nuevos puntos de luz en led llegando al 30% del alumbrado de Barcelona, incrementar un 10% la generación eléctrica con renovables a nivel ciudadano y capacidad para suministrar electricidad limpia a 20.000 hogares.

 

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